Cuando una pareja con hijos se separa, uno de los aspectos más delicados que se debe resolver es la custodia. La Custodia de los hijos decisión se decide pensando siempre en el bienestar del menor y puede establecer que uno de los progenitores tenga la custodia exclusiva o que ambos compartan la responsabilidad.
Ahora bien, que una custodia esté fijada por sentencia no significa que sea inamovible. A medida que los hijos crecen o cambian las circunstancias de los padres, también puede ser necesario revisar los acuerdos.
La ley permite que se modifiquen las medidas si se demuestra que hay un cambio importante que afecta al niño o a la estructura familiar. En este artículo abordamos las opciones de modificación, así como la posible pérdida de custodia.
¿Se puede modificar la custodia de los hijos tras un divorcio?
Sí, la custodia puede modificarse. Para hacerlo, es necesario presentar una demanda de modificación de medidas ante el juzgado. Pero no basta con que uno de los progenitores lo desee, hay que justificar que han cambiado de forma clara las circunstancias que se tuvieron en cuenta en su día.
¿Qué se considera un “cambio sustancial”?
La ley exige que el cambio sea relevante, duradero y no provocado de manera intencionada para pedir la modificación. Aquí tienes algunos ejemplos y sentencias del Tribunal Supremo:
- El progenitor que no tenía la custodia ahora tiene un horario laboral, o la opción de teletrabajar (STS 559/2020), que le permite cuidar al menor.
- Uno de los padres ha cambiado de domicilio, dificultando las visitas.
- El niño ha crecido y sus necesidades emocionales o educativas han cambiado (STS 556/2022).
- El padre o madre custodio ha desatendido sus obligaciones o ha generado un entorno inestable.
El Tribunal Supremo ha señalado que la evolución natural del menor también puede justificar un cambio, siempre que redunde en su bienestar.
¿Qué motivos pueden llevar a la pérdida de la custodia?
La custodia se puede perder si el progenitor custodio incumple gravemente sus deberes o pone en riesgo al menor. Algunas situaciones habituales que dan lugar a la retirada son:
- Abandono o negligencia en los cuidados: se refiere a no atender necesidades básicas como alimentación, higiene, salud o escolarización.
- Incumplimientos reiterados del régimen de visitas: impedir el contacto con el otro progenitor puede considerarse causa grave.
- Consumo habitual de drogas o alcohol: si afecta a la capacidad para cuidar del menor o supone un entorno inseguro.
- Violencia doméstica, maltrato o desprotección: cualquier indicio de que el menor está en peligro puede justificar una medida urgente.
En todos estos casos, el juzgado valorará si conviene suspender o retirar la custodia y tomar medidas provisionales para proteger al menor.
¿Puede retirarse la custodia por mudarse a otra ciudad o país?
Sí, aunque no de forma automática. La ley exige que ambos progenitores participen en las decisiones importantes que afectan a los hijos, y cambiar de residencia sin consentimiento puede tener consecuencias.
Una mudanza puede suponer:
- Dificultades en el régimen de visitas.
- Cambio de colegio, entorno o rutina del menor.
- Ruptura de la estabilidad emocional o social del niño.
Si el traslado se hace sin justificación o sin informar al otro progenitor, el juez puede entender que se está actuando de forma unilateral y perjudicial. Esto puede dar lugar a una modificación de la custodia o incluso a la retirada de la misma.
Retirada de custodia por Servicios Sociales o Fiscalía de Menores
Los Servicios Sociales y la Fiscalía pueden intervenir si existen indicios de desprotección o maltrato. Por ejemplo:
- Situaciones de abandono.
- Entornos inadecuados o insalubres.
- Presencia de violencia o consumo de drogas en el hogar.
En estos casos, los profesionales pueden iniciar un expediente de riesgo o proponer medidas al juzgado, como el acogimiento del menor por parte de otro familiar o en un centro.
En este contexto, es importante distinguir entre custodia y patria potestad: la primera se refiere a la convivencia diaria y los cuidados; la segunda, a la toma de decisiones importantes. En casos extremos, se puede retirar también la patria potestad.
El papel de la custodia compartida en la evolución del menor
Durante años, se pensó que lo mejor era mantener la situación inicial hasta que los hijos cumplieran la mayoría de edad. Sin embargo, el Tribunal Supremo en diversas ocasiones ha aclarado que la custodia compartida no debe quedar descartada solo porque no se aplicó desde el principio.
En varias sentencias (STS 368/2014, 2 de julio de 2014), el alto tribunal ha señalado que el crecimiento del menor, la mejora en la situación del progenitor no custodio o su implicación activa justifican revisar el modelo de custodia. No se trata de castigar o premiar a los padres, sino de adaptarse a lo que conviene al menor en cada etapa de su vida.
Por ejemplo, si un padre que no tenía la custodia demuestra que ha cambiado de residencia, tiene un trabajo compatible y mantiene una buena relación con el hijo, puede solicitar pasar a algún tipo de custodia compartida, aunque inicialmente no se le concediera.
¿Qué pasos hay que dar para modificar la custodia?
Modificar una sentencia de custodia no es automático, pero el proceso es claro si tiene un buen asesoramiento legal:
- Recoger pruebas: informes escolares, médicos, informes de psicólogos, registros de incumplimientos, testigos, etc.
- Demostrar el cambio: hay que justificar con documentos que la situación es distinta a la que se valoró en la sentencia original.
- Presentar demanda de modificación de medidas: con la asistencia de abogado y procurador, ante el mismo juzgado que dictó la sentencia.
El juez evaluará si el cambio es beneficioso para el menor y si mejora su estabilidad y bienestar. El proceso puede incluir una vista judicial y, en algunos casos, la intervención del equipo psicosocial del juzgado.
Preguntas frecuentes
Sí. Si puedes demostrar que tu situación ha mejorado y que puedes hacerte cargo del menor, el juzgado valorará tu petición.
Depende. Si es un hecho puntual, probablemente no. Pero si se repite y afecta al desarrollo del menor, puede considerarse negligencia.
No. La retirada de la custodia siempre debe ser decidida por un juez, salvo en casos de urgencia donde los Servicios Sociales actúan provisionalmente.
Debe pedir tu consentimiento. Si no lo tiene y lo hace igualmente, puedes acudir al juzgado para denunciar el incumplimiento y solicitar medidas.
Sí. Si ahora puedes implicarte activamente en el cuidado del menor, puedes solicitar custodia compartida aunque antes no la tuvieras.
La custodia de los hijos no es una decisión inamovible. A medida que cambian las circunstancias familiares o las necesidades del menor, la ley permite revisar y adaptar las medidas para proteger siempre su bienestar. Ya sea para solicitar un cambio, defenderse ante una retirada o plantear una custodia compartida, lo fundamental es contar con asesoramiento legal especializado.
En Odériz Abogados, tenemos una amplia experiencia en derecho de familia y modificación de medidas. Te ayudamos a valorar tu caso, reunir pruebas y defender tus derechos como madre o padre.


